Notas

Un estudio realizado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) busca compuestos en la piel de cerdo y pollo que puedan ser utilizados en tratamientos para combatir la obesidad.

 

En forma paralela al incremento en la producción de carne de cerdo y de pollo por la demanda de alimentos a nivel mundial, existe un aumento en el volumen de subproductos generados y que requieren ser aprovechados. La piel es uno de los principales subproductos en la industria cárnica, caracterizada por poseer un alto contenido de colágeno.

 

El colágeno es una proteína inocua, lo que la hace idónea para la obtención de fracciones peptídicas que aporten un beneficio a la salud. Estudios murinos han evidenciado que la suplementación de hidrolizados de colágeno marino promueve la reducción en la ganancia de peso y tejido adiposo.

 

Como parte de su formación como doctor en ciencias en el CIAD, Julio Alfonso González Noriega, bajo la dirección de la Dra. Etna Aída Peña Ramos, trabaja en obtener fracciones peptídicas de piel de cerdo y pollo para evaluar su bioactividad en la prevención de obesidad.

 

Como parte de los resultados preliminares han encontrado que la piel de cerdo tiene un mayor rendimiento de extracción de colágeno soluble (10.82%) en comparación con la piel de pollo (7.74%). Asimismo, el extracto de cerdo presentó un mayor contenido de proteína y colágeno (99 y 95.19%, respectivamente) (p<0.05) comparado con el extracto de pollo (73 y 87.21%, respectivamente).

 

Una vez que los extractos de colágeno fueron hidrolizados, se evaluó su desempeño en la inhibición de lipasa pancreática, una enzima cuya función es digerir los triglicéridos en el intestino. Se observó que los hidrolizados de colágeno de cerdo-Mpro y pollo-colagenasa presentaron las concentraciones más eficientes (4.95 y 4.65 mg/mL, respectivamente) para inhibir el 50% de actividad de lipasa pancreática. 

 

La siguiente etapa del proyecto será evaluar las fracciones de dichos hidrolizados en la inhibición de lipasa pancreática, con la finalidad de conocer si es posible incrementar el efecto bioactivo ya observado. Asimismo, se evaluará la inhibición en la diferenciación de preadipocitos en cultivo celular, con la culminación de un estudio murino.

 

Estos hallazgos pueden ser la base para una potencial aplicación de péptidos de colágeno de piel de cerdo y pollo como compuestos coadyuvantes en el tratamiento de control de obesidad, además de brindar un valor agregado a la piel como subproducto de la industria porcina y avícola.

 

Científicas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) realizan un estudio sobre los componentes bioactivos de los residuos del agave.

El grupo de trabajo está integrado por Crisantema Hernández González, quien encabeza el proyecto; Cynthia Esmeralda Lizárraga Velázquez, investigadora asociada; Nayely Leyva López, comisionada de Cátedras Conacyt, y la estudiante de posgrado Lizeth Carolina Flores Méndez.

Las académicas del CIAD se reunieron el pasado 9 y 10 de octubre con José Luis Zaragoza, presidente del Sistema Producto Agave de Nayarit, A.C., en Ixtlán del Río, Nayarit, y con José Luis Hernández, personal de la tequilera “Casa Orendain”, en Tequila, Jalisco.

El motivo de la visita fue realizar recolección de material vegetativo para llevar a cabo una caracterización química de los residuos que se generan del cultivo y procesamiento del agave. Esta actividad está orientada a la búsqueda de compuestos bioactivos de residuos de la industria productora de tequila, con el fin de evaluar su calidad nutricional, así como su contenido de compuestos fenólicos y capacidad antioxidante.

Una vez caracterizados los compuestos bioactivos de estos residuos, se plantea emplearlos como aditivos en dietas para tilapia, para evaluar su efecto en el sistema antioxidante de defensa y en la regulación de la microbiota intestinal.

Utilizar residuos de la industria agroalimentaria podría dar paso a la creación de cadenas de producción más sustentables y con valor agregado, en las cuales los desechos puedan ser aprovechados por los acuicultores para desarrollar alimentos para diversas especies cultivadas.

Además, el uso de compuestos de origen natural para mejorar el estado de salud de los organismos podría dar paso a la reducción en el uso de antibióticos o compuestos sintéticos que tradicionalmente se usan para combatir enfermedades en los cultivos.

Estas actividades están enmarcadas dentro del proyecto “FOMIX NAY-2018-01-02-130685: Desarrollo de un modelo productivo novedoso para el incremento de la competitividad y rentabilidad en sistemas de cultivo extensivo de tilapia en Nayarit”, el cual es respaldado por el Gobierno del Estado de Nayarit y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y del cual Crisantema Hernández funge como responsable técnica.

Importancia de la tilapia

A nivel mundial, México es el noveno mayor productor de tilapia, la cual es cultivada en las treinta y dos entidades de nuestro país. En promedio, anualmente se exportan alrededor de cuatro mil toneladas de tilapia, lo cual genera una derrama económica de 31.9 millones de dólares, aproximadamente.

La tilapia es una especie rica en componentes nutricionales y representa una buena fuente de proteína, la cual es accesible para la mayor parte de la población. Adicionalmente, el filete de tilapia es rico en ácido docosahexaenoico (DHA), el cual es fundamental para el funcionamiento correcto del sistema nervioso, especialmente para el desarrollo del cerebro y la retina en humanos.

 

La quinta edición de la “Escuela de inocuidad: alimentos sanos del campo a la mesa”, organizada por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en esta ocasión será celebrada en modalidad virtual y se celebrará el 26 de noviembre del presente.

Dicha actividad es una iniciativa de la Coordinación de Investigación del CIAD y tiene el propósito de compartir el conocimiento que el personal de ciencia y tecnología de la institución genera, como una forma de celebrar su 38° Aniversario, y está dirigido a productores y empacadores de frutas y hortalizas, a personal directamente involucrado con el manejo de productos agrícolas frescos y al público en general interesado en el tema.

El evento forma parte del proyecto “Tecnología para la reducción de la contaminación biológica e incremento de vida de anaquel de frutas y hortalizas”, apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el marco del proyecto 4325 de la convocatoria 2016-1 de Atención a Problemas Nacionales.

La jornada académica iniciará con la ponencia de Miguel Ángel Martínez Téllez, quien impartirá la charla “Importancia de la inocuidad en las frutas y hortalizas”. Posteriormente, Cristóbal Joel González Pérez expondrá el tema “Nuevos métodos alternativos de desinfección de frutas y hortalizas”. El programa continuará con la participación de Yéssica Enciso Martínez, con la exposición “Quitosano y metabolitos de Pediococcus pentosaceus como alternativa para la reducción de bacterias patógenas en melón cantaloupe”, la cual será sucedida por la presentación “Reducción de hongos fitopatógenos en espinaca con quitosano y oligoquitosano”, que ofrecerán Melvin Tapia Rodríguez y Albani Rivera Ortega. Por último, Emmanuel Aispuro Hernández cerrará el ciclo de conferencias con el tema “Inducción de metabolitos antimicrobianos de bacterias ácido lácticas como estrategia para mejorar la inocuidad de productos hortofrutícolas”.

El evento es gratuito y se transmitirá por Facebook Live a través de la página oficial “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo” y la plataforma Bluejeans (https://vc-conacyt.bluejeans.com/937046288). Es necesario registrarse previamente en el siguiente formulario electrónico para tener acceso al evento: http://bit.ly/escueladeinocuidad.

 

El curso “Mejor control de procesos térmicos” certifica a supervisores de sistemas de procesamiento térmico y acidificación y de programas de evaluación de cierres de envases para alimentos enlatados de baja acidez y es coorganizado por la Universidad Estatal de Nuevo México y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Esta capacitación abordará conceptos sobre microbiología de alimentos termoprocesados, alimentos acidificados, principios básicos del procesamiento térmico, desinfección en las plantas envasadoras de alimentos, manejo de envases para alimentos y documentación de archivos, así como nociones sobre maquinaria, instrumentos y operación de sistemas de tratamiento térmico, entre otros temas.

María Dolores Rangel Muy, Coordinadora de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD, y el profesor José Basilio Heredia, responsable de Vinculación de dicha coordinación, son los enlaces en la organización de este curso para su difusión en México. Los académicos del CIAD comentan que cada empresa procesadora de alimentos acidificados o de baja acidez debe operar con un supervisor certificado durante todo el tiempo de procesamiento. En ese sentido, explicaron, el certificado que otorga esta capacitación satisface los requisitos de entrenamiento especificados por los reglamentos de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

Agregaron que esta es una oportunidad para profesionales de la industria de alimentos para mantenerse capacitados en esta importante operación unitaria que garantice la calidad e inocuidad de los alimentos procesados térmicamente. Asimismo, es un curso de capacitación en español adaptado en un horario adecuado para que el participante pueda continuar con sus actividades en la industria.

El curso se transmitirá virtualmente por la plataforma Zoom y se desarrollará en diferentes fechas de noviembre y diciembre del presente. Existen dos opciones de especialización: solo alimentos acidificados ($500 dólares) y alimentos de baja acidez y acidificados ($600 dólares), antes del próximo 27 de octubre. Para inscribirse a este evento puede ingresar a http://aces.nmsu.edu/register/foodtech/ o escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Un estudio realizado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) evaluó los compuestos presentes en cinco variedades de berenjena, pues se cree que su consumo como infusión podría coadyuvar a reducir la obesidad.

Más del 70% de la población mexicana tiene sobrepeso u obesidad, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar comorbilidades. La obesidad es comúnmente tratada con fármacos, como inhibidores de lipasa pancreática, cuyos costos y efectos secundarios reducen el apego al tratamiento.

El uso de herbolaria para tratar patologías ha sido ampliamente estudiado; los efectos bioactivos están relacionados con la presencia de metabolitos secundarios. La berenjena (Solanum melongena L.) ha sido evaluada por su capacidad antioxidante y por el uso empírico de su infusión para la pérdida de peso, reducción de niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos.

El objetivo del estudio que realizó Cristina Alicia Elizalde Romero, estudiante de la maestría en ciencias en la Coordinación Regional Culiacán, bajo la dirección del profesor José Basilio Heredia, fue evaluar los compuestos presentes en extractos hidrofílicos de cinco tipos de berenjena, su capacidad antioxidante, bioaccesibilidad y potencial de inhibir lipasa pancreática. Las variedades de la fruta analizadas fueron la berenjena americana, china, filipina, hindú y tailandesa.

Capacidad antioxidante

En el análisis sobre la capacidad del fruto para prevenir la oxidación celular, el envejecimiento corporal y la eliminación de radicales libres (es decir, lo que se conoce comúnmente como la capacidad antioxidante de un alimento) se encontró que la presencia de fenoles, quercetina y antocianinas convierte a la berenjena en una fuente importante de promotores de salud que deben ser considerados con mayor presencia en la dieta mexicana.  

Inhibición de lipasa

Una parte importante de este estudio era conocer la capacidad de la berenjena para inhibir la lipasa pancreática, una enzima cuya función es descomponer los triglicéridos en el intestino. En ese sentido, se obtuvo un hallazgo considerablemente importante, pues se encontró que la variedad de berenjena filipina mostró una inhibición de lipasa superior al medicamento utilizado como control (orlistat), con un 113.5 % de inhibición relativa al fármaco; las variedades hindú y tailandesa también manifestaron un desempeño sobresaliente.

La joven investigadora Alicia Elizalde manifestó que considera que la principal contribución de este nuevo conocimiento científico radica en haber determinado que el efecto antiobesigénico e hipolipidémico de los extractos es logrado mediante la inhibición enzimática. Dilucidar el mecanismo de acción de extractos fitoquímicos resulta un punto de partida importante para futuras investigaciones y ayuda a comprender cómo es que lo que consumimos impacta positivamente en nuestra salud.

Por su parte, Basilio Heredia, director de este proyecto de investigación, explicó que, además del potencial impacto en la salud que genera el desarrollo de este tipo de proyectos, también permite a la industria agrícola (estancada en el sector primario) ampliar la visión en la constante búsqueda de alternativas para innovar y generar nuevos productos con mayor valor agregado.

 

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres de todo el mundo. A nivel global se diagnostican 2.1 millones de mujeres cada año. En México, en el año 2018 representó el 26% de todos los cánceres diagnosticados en las mujeres.

 

El número de casos nuevos de esta enfermedad es mayor en países desarrollados (como Estados Unidos) que en países en vías de desarrollo (como México). Sin embargo, se ha observado que la supervivencia (es decir, el número de años que siguen con vida las mujeres una vez que son diagnosticadas de cáncer) es menor en los países como el nuestro.

 

Uno de los factores que contribuye a la baja supervivencia es que, pese a los avances de la medicina para la detección oportuna, en los países en vías de desarrollo aún es muy bajo el porcentaje de mujeres que se realizan una mamografía de manera rutinaria. En nuestro país, las entidades con mayor número de estudios de mamografía al año son Ciudad de México con 29.4%, Veracruz con 6.7% y Nuevo León con 6.3%, mientras que en Sonora solo 4.7% de las mujeres se realizan el examen de manera anual.

 

El no realizar el examen de manera oportuna conlleva a un diagnóstico en una etapa más avanzada de la enfermedad, lo cual repercute en la disminución de las probabilidades de supervivencia. De ahí la importancia de realizar este examen anualmente a partir de los 40 años, como lo recomiendan las organizaciones de salud.

 

La importancia de la prevención

 

Debido a la importancia del diagnóstico temprano de cáncer de mama, durante el mes de octubre se conmemora a nivel mundial el mes de sensibilización sobre esta enfermedad; con ello se busca apoyar a las mujeres que lo padecen e informar a toda la población sobre las acciones para detectarlo y prevenirlo.

 

En ese sentido, vale la pena mencionar aquellos factores de riesgo que pueden propiciar la aparición de la enfermedad y que, de acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, se pueden clasificar en factores no modificables y modificables. Ser mujer, el envejecimiento y ciertos factores genéticos o reproductivos (edad de la primera menstruación, menopausia o antecedentes familiares) se consideran factores que no se pueden modificar. Sin embargo, hay factores que se pueden modificar, cambiando nuestro estilo de vida. En estos se incluye, por ejemplo, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, el sobrepeso u obesidad, el sedentarismo, uso de anticonceptivos, terapia hormonal después de la menopausia, no haber amamantado o tener una alimentación no saludable.  

 

Específicamente la alimentación puede contribuir no solo a mejorar la supervivencia, sino también en la prevención de la aparición de la enfermedad. Las investigaciones han encontrado que, si se llevan a cabo modificaciones saludables en el estilo de vida, se puede reducir el riesgo de un evento de cáncer de mama en las mujeres, además de que puede resultar en un mejor pronóstico del padecimiento.

 

Por ello, las organizaciones de cáncer a nivel mundial recomiendan tener una alimentación rica en frutas (2 porciones diarias), verduras (4 porciones diarias) y granos enteros (30 g de fibra al día), así como mantener un bajo consumo de grasa. Estas recomendaciones se basan, principalmente, en el estudio de las sustancias contenidas en los alimentos de origen vegetal y su contribución en la prevención del cáncer, pues se ha observado que las personas que comen más frutas y verduras tienen menos probabilidades de desarrollar la enfermedad.

 

Mantener una alimentación saludable contribuye también a mantener un peso corporal adecuado, lo que se ha encontrado como un factor protector para el desarrollo de cáncer de mama, aunado a la realización de actividad física de forma regular. Por ello, otra de las recomendaciones importantes es realizar, al menos, 30 minutos diarios de actividad física.

 

Por todo lo anterior, y dado que el cáncer de mama sigue siendo un importante desafío para la salud pública, es importante atender estas recomendaciones de estilo de vida saludable y realizarse los exámenes de diagnóstico de manera rutinaria, para prevenir tanto la aparición de la enfermedad como el diagnóstico tardío.

 

Colaboración de Karina de Jesús Díaz López, estudiante de doctorado en ciencias del CIAD, del grupo de la Dra. Graciela Caire - Coordinación de Nutrición.

 

 

REFERENCIAS

 

Organización Mundial de la Salud. 2020. Cáncer de mama. Disponible en: https://www.who.int/cancer/prevention/diagnosis-screening/breast-cancer/en/. Fecha de consulta: 10 octubre 2020.

International Agency for Research on Cancer. 2020. México. Globcan, 2018. Disponible en: https://gco.iarc.fr/today/data/factsheets/populations/484-mexico-fact-sheets.pdf. Fecha de consulta: 10 octubre 2020.

INEGI. 2016. Estadísticas a Propósito de Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama (19 de octubre).

Royston K, Tollefsbol T. 2015. The epigenetic impact of cruciferous vegetables on cancer prevention. Curr Pharmacol Rep. 1:46-51.

American Cancer Society. 2020. Breast Cancer Risk Factors You Cannot Change. Disponible en: https://www.cancer.org/cancer/breast-cancer/risk-and-prevention/breast-cancer-risk-factors-you-cannot-change.html. Fecha de consulta: 10 de octubre de 2020.

Schwedhelm C., H. Boeing, G. Hoffmann, K. Aleksandrova, L.Schwingshackl. 2016. Effect of diet on mortality and cancer recurrence among cancer survivors: a systematic review and meta-analysis of cohort studies. Nutrition Reviews. DOI: http://dx.doi.org/10.1093/nutrit/nuw045.

Rock C.L., C. Doyle, W. Demark-Wahnefried, J. Meyerhardt, K.S. Courneya, A.L. Schwartz, E.V. Bandera, K.K. Hamilton, B. Grant, M. McCullough, T. Byers y T. Gansler. 2012. Nutrition and physical interventions in the elderly: cancer survivors. CA Cancer Journal for Clinicians. 62:43-274.

Frontela N.M., A.Z, Gutiérrez, H.M. Rubio, R.L. Marín, B.I. Pérez, V.I. Sánchez, Z. Valdés del P. y D.R. Rodríguez. 2016. Índice de masa corporal y características clínico-patológicas de pacientes con cáncer de mama. Revista Cubana de Endocrinología. 27(3).

 

En reconocimiento a su destacada trayectoria como docente e investigador, además de los servicios que ha prestado a las ciencias de la salud, el doctor Humberto Astiazarán García, investigador de la Coordinación de Nutrición del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), fue admitido como miembro numerario en la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM).

 

“Me siento orgulloso, no solo por el reconocimiento, sino porque es el fruto de una vida dedicada a lo que me apasiona: hacer ciencia con sentido social. Poder aportar conocimiento que contribuye al desarrollo y bienestar de la población global”.

 

Astiazarán García agregó que, cuando tomadores de decisiones se basan en los datos científicos para fundamentar intervenciones (es decir, cuando el trabajo de laboratorio logra convertirse en la base para diseñar políticas públicas) y que cuando, gracias a los avances en las plataformas de comunicación digital, es posible conocer que la generación de nuevo conocimiento es valorado y utilizado alrededor del mundo por otros grupos de investigación, es satisfactorio saber que, en la medida de las propias posibilidades, se contribuye a crear un mundo mejor.

 

“Cuando veo hacia atrás y recuerdo mis inicios organizando un almacén en un recién constituido CIAD, recuerdo la convivencia con grandes amigos y el apoyo que recibí por parte de tantos maestros: los doctores Carlos Enrique Peña Limón, a quien le debo una eterna gratitud; Luis Mejía Canjura, un maestro que creyó en mí y me abrió una puerta hacía la investigación, e Inocencio Higuera, quién, con su visión y claridad de pensamiento, fue mi salvavidas en mi regreso al Centro después del posgrado, además de la pasión por el trabajo y el disfrute del arte de tres grandes científicos: Roberto Kretscher, mi admirado maestro Adolfo Martínez Palomo y la amistad y enseñanzas del Mauro Valencia”.

 

La Academia Nacional de Medicina de México fue fundada en 1864 y reconocida como órgano consultivo del gobierno federal por el presidente Francisco I. Madero en 1912. Cuenta con alrededor de mil miembros. Su misión es “Promover el estudio, la enseñanza y la investigación en el campo de la medicina, cuyos adelantos recoge, analiza y difunde con el fin de actualizar conocimientos y orientar criterios tanto de los profesionales y autoridades de salud como del público en general”.

 

Para ello se divide en cuatro departamentos: Salúd Pública y Sociología Médica, Biología Médica, Cirugía y Medicina (en esta última se ubica la disciplina de Nutriología). Cada área tiene un número finito de sitiales, los cuales pueden ser ocupados con base en méritos estrictamente académicos, siempre y cuando estén disponibles.

 

Para considerar el ingreso del Dr. Astiazarán García se evaluaron aspectos como su trayectoria profesional, la calidad en la formación de recursos humanos de pre y posgrado, su actividad institucional y su papel como líder académico dentro de la comunidad, así como su participación en organizaciones académicas nacionales e internacionales y su pertenencia a la Academia Mexicana de Ciencias. Además fue relevante el haber alcanzado el nivel máximo dentro del Sistema Nacional de Investigadores y la cantidad y calidad de sus publicaciones y citas académicas. Con este nombramiento, Astiazarán García se une a un connotado grupo de diez miembros a nivel nacional en el área de la nutriología.

 

Por último, el investigador del CIAD comentó que espera poder contribuir en la discusión y propuestas con base científica que permitan mejorar la calidad de vida en nuestro país en materia de salud, en particular dentro del tema de la nutrición.

 

 

Desde hace miles de años, el hombre ha empleado numerosas técnicas para el mejoramiento genético de las plantas, en especial desde los inicios de la agricultura y durante la domesticación de diversas especies vegetales. Dichas técnicas han favorecido la modificación de las características de la mayoría de las plantas que se cultivan actualmente, involucrando la introducción de nuevos rasgos y la selección de los materiales vegetales que los presentan, tales como una alta productividad, características específicas en flores y frutos, la tolerancia o resistencia a enfermedades, plagas o estreses abióticos (sequía, salinidad) e, incluso, la presencia de ciertas propiedades nutricionales, organolépticas y funcionales.

 

La selección de las características con utilidad agronómica involucra el uso de diversos marcadores genéticos, entre los cuales se encuentran los marcadores moleculares de ADN. Estos últimos se definen como segmentos de ADN polimórfico cuya herencia genética se puede rastrear de generación en generación, permitiendo así distinguir la presencia o ausencia de un gen que confiere una característica determinada en la descendencia, facilitando con ello la selección fenotípica basada en el genotipo.

 

Dada la diversidad y la facilidad para su desarrollo, los marcadores moleculares de ADN se han utilizado ampliamente en lo que se conoce como selección asistida por marcadores moleculares de ADN, lo cual se ha aplicado con éxito en el mejoramiento de diversos cultivos de importancia, tales como el maíz, tomate, trigo, cebada y brassicas, entre muchos otros.

 

Investigadoras del Laboratorio de Biología Molecular y Genómica Funcional (Bimogen) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), de la Coordinación Regional Culiacán, las doctoras Josefina León Félix y María Claudia Villicaña Torres, participan en colaboración con Fundación Produce Sinaloa en el desarrollo de metodologías basadas en PCR para la evaluación y validación de marcadores moleculares de ADN que permitan identificar cultivares de tomate resistentes a patógenos, tales como el virus del rizado amarillo de la hoja del tomate (TYLCV) y el hongo Fusarium oxysporum, dos de los principales patógenos que afectan la productividad del cultivo de tomate en Sinaloa y en el resto del país.

 

Uno de los elementos clave del proyecto implica la validación de los marcadores moleculares como indicadores de resistencia hacia los patógenos, lo cual es esencial para trazar la herencia de dicha característica de manera confiable y, con ello, garantizar la obtención de cultivares mejorados con las características deseadas. Adicionalmente, la puesta a punto de las metodologías basadas en PCR generará herramientas confiables y estandarizadas que tendrán el potencial para emplearse en los diferentes aspectos del mejoramiento genético del tomate.

 

La Dra. Claudia Villicaña, catedrática Conacyt, menciona que el desarrollo de estas herramientas biotecnológicas impulsará diversos aspectos del mejoramiento genético del tomate, desde la identificación y conservación de los recursos genéticos y su potencial como genotipos parentales, hasta el desarrollo y caracterización de variedades con características novedosas, de acuerdo con los nuevos requerimientos ambientales y demandas del mercado de consumo.

 

Asimismo, el desarrollo de cultivares genéticamente resistentes a TYLCV y a Fusarium representa una estrategia amigable con el ambiente para contender contra estos patógenos y disminuir su impacto en la producción de tomate, ya que la utilización de dichas variedades resistentes reducirá el uso indiscriminado de agroquímicos que, lejos de ser efectivos contra los patógenos, contaminan los suelos y promueven la emergencia de patógenos cada vez más resistentes a estos tratamientos.

 

Colaboración de María Claudia Villicaña Torres, investigadora de Cátedras Conacyt, adscrita a la Coordinación Regional Culiacán del CIAD.

En la más reciente edición de la convocatoria Ciencia de Frontera, organizada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) resultó elegido con el fin de recibir fondos para la realización de cinco proyectos de investigación.

De acuerdo con la convocatoria, las propuestas autorizadas fueron reconocidas por ser propositivas en temas emergentes y de innovación, además de que en el mediano o largo plazo los resultados de dichos proyectos tendrían un impacto en nuestra sociedad y cultura, inclusive dando lugar al inicio de nuevos campos de investigación.

Medusa bola de cañón

La investigadora Adriana Muhlia Almazán estudiará las respuestas fisiológicas y moleculares de la medusa bola de cañón (S. meleagris), que le permiten al organismo controlar su metabolismo central y energético a través de la identificación, caracterización y análisis de transcritos y proteínas de las rutas metabólicas involucradas en la producción de energía química cuando los organismos (adultos y pólipos) enfrentan cambios ambientales como alta temperatura del agua y niveles cambiantes de oxígeno disuelto en el agua.

Niños promotores de salud

El equipo de trabajo de nutrición comunitaria coordinado por María Isabel Ortega Vélez desarrollará y evaluará un modelo de niños promotores de salud para el fomento de ambientes nutricionales saludables en los entornos del hogar y la escuela, como una estrategia comunitaria para impulsar prácticas de alimentación, ambiente alimentario y actividad física conducentes a la reducción de riesgo nutricio en escolares.

Control de parásitos

Los monogéneos son parásitos que incluyen especies altamente patógenas para los peces en cultivo. El proyecto que coordinan José Ángel Huerta Ocampo y Francisco Neptalí Morales Serna abordará la identificación y análisis de las proteínas excretoras/secretoras de estos parásitos, con la idea de descubrir blancos farmacológicos, integrando enfoques transcriptómicos, proteómicos y bio/quimioinformáticos. Se busca beneficiar al sector piscícola, ya que el control efectivo de patógenos es importante para reducir las presiones sociales y económicas que demandan una producción más eficiente y sostenible, sin descuidar el bienestar animal. 

Garrapata canina y araña violinista

El grupo dirigido por Rogerio Sotelo Mundo estudiará proteínas antigénicas de la garrapata canina (Rhipicephalus sanguineous) y de la araña violinista (Loxosceles laeta), con el fin de apoyar la detección de la picadura de ambas. La garrapata es el vector transmisor de la bacteria Rickettsia, agente causal de la fiebre manchada. Este estudio ayudará a proponer métodos para identificar población de riesgo para la infección. En el caso de la araña violinista, la picadura en general no genera molestias, hasta que se presentan síntomas que pueden variar de molestos a muy graves en algunos pacientes. El estudio de sus proteínas también ayudará en el diagnóstico y, a largo plazo, ayudará a entender la respuesta inmune del humano.

Penca de agave

El estudio de la estructura, dinámica e interacción de las comunidades microbianas durante el ensilado de la pulpa de penca de agave para determinar si algunas de las bacterias del ensilado interactúan con las del rumen de vacas lecheras será materia del trabajo del equipo encabezado por Mayra de la Torre Martínez, junto con los equipos de Gustavo Viniegra (UAM Iztapala) y Mario Cobos (Colpos-Campus Montecillo). También se enfocarán en examinar el efecto de esta dieta en las características y producción de leche, con el fin de generar conocimiento y poder contribuir a mediano plazo en el desarrollo territorial de comunidades rurales en Hidalgo y Tlaxcala, en las que los sistemas-producto maguey, maíz y animales de pastoreo se integran y son básicos para la alimentación y economía campesina.

Al respecto, Miguel Ángel Martínez Téllez, Coordinador de Investigación del CIAD, comentó que, institucionalmente, este logro demuestra que la investigación que se realiza en el CIAD está tendiendo a la consolidación de grupos y redes, ya que en su mayoría fueron aprobados proyectos de grupo.

Un estudio realizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), que examina un método para reducir la población del mosquito transmisor de los virus del dengue, zika y chikungunya, ha recibido el premio Eustaquio Buelna, que otorga el Instituto de Apoyo a la Investigación e Innovación (Inapi) del estado de Sinaloa.

Como parte de su formación académica en el CIAD como maestro en ciencias, Eduardo López Guerrero, bajo la dirección del profesor Cristóbal Chaidez Quiroz, se enfocó en el aislamiento de bacteriófagos líticos, virus que tienen la capacidad de infectar y eliminar bacterias.

El trabajo de investigación tiene como objetivo generar un método amigable con el medio ambiente para reducir la población del mosco Aedes aegypti a través de la eliminación selectiva de bacterias esenciales del tracto intestinal que participan en el proceso de alimentación del mosco. Se trata de un método innovador, aún en proceso de experimentación, pero con excelentes resultados.

Una contribución importante de este estudio es que esta técnica podría reducir el uso de plaguicidas, principalmente organofosforados y piretroides, los cuales son utilizados comúnmente para eliminar mosquitos, pero con grandes problemas de contaminación y toxicidad.

Una alternativa amigable

A pesar de que la fumigación es un esfuerzo constante realizado por las autoridades sanitarias en diversos niveles de gobierno, la incidencia de enfermedades como el dengue y el zika ha aumentado, en parte por el desarrollo de resistencia de los mosquitos ante la repetida aplicación de insecticidas, volviendo inefectiva la estrategia.

Dado que la exposición a plaguicidas también tiene consecuencias en la salud humana y puede afectar especies benéficas como las abejas, es imperativo desarrollar nuevas alternativas amigables con el medio ambiente, indicó el investigador Chaidez Quiroz, académico de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD y Director General del Laboratorio Nacional para Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA).

Por su parte, el joven galardonado con el premio explicó que la propuesta contenida en su tesis propone una solución biotecnológica, utilizando bacteriófagos capaces de actuar sobre la microbiota esencial de los mosquitos para alterar procesos esenciales de digestión, nutrición y reproducción.

Por último, el equipo de investigadores comentó que, ya que han podido identificar y caracterizar los bacteriófagos para modificar los procesos vitales del mosquito, se enfocarán en una nueva fase en la que puedan validar el modelo experimentalmente y en campo para evaluar su efectividad y bioseguridad como herramienta de control biológico.

 

 

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