Notas

Ante la emergencia sanitaria en México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha emprendido acciones múltiples de apoyo para aquellas iniciativas nacionales del ámbito científico, tecnológico y de innovación que contribuyan a combatir la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2.

A través del Programa de Apoyos para el Fortalecimiento de Capacidades de Diagnóstico de COVID-19, que tiene el objetivo de apoyar a los laboratorios científicos del país que cumplan con los criterios establecidos por la Secretaría de Salud para elaborar pruebas de diagnóstico mediante la técnica RT-PCR (tiempo real), el Laboratorio de Diagnóstico Molecular (Mazatlán, Sinaloa), el Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (Culiacán, Sinaloa) y el Laboratorio de inmunología (Hermosillo, Sonora), todos ellos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), fueron seleccionados por contar con las capacidades de infraestructura y bioseguridad requeridas.

Actualmente, con los recursos facilitados por el Conacyt y con el esfuerzo del personal científico que los integran, estos laboratorios se encuentran colaborando con los gobiernos estatales de Sinaloa y Sonora en el análisis de muestras de personas con síntomas de COVID-19.

Estancias posdoctorales

El CIAD también resultó beneficiado al otorgársele dos aprobaciones de la convocatoria “Estancias posdoctorales por México en atención a la contingencia del COVID-19”, a través de la cual dos jóvenes investigadores se sumarán a la labor de investigación de la institución.

Se trata de Adán Valenzuela Castillo, quien es graduado del Programa de Biociencias de la Universidad de Sonora, que coadyuvará a los esfuerzos del Laboratorio de Inmunología para la realización de pruebas moleculares de RT-PCR en tiempo real para el diagnóstico del virus SARS-CoV-2. Asimismo, contribuirá en el desarrollo de una prueba serológica para detectar anticuerpos en personas convelecientes o con infección activa del virus SARS-CoV-2. Ambas pruebas serán herramientas fundamentales en el control del COVID-19 en México.

Por su parte, Lourdes Santiago López, egresada del doctorado en ciencias del CIAD, se unirá al proyecto "Péptidos bioactivos derivados de la fermentación láctea: una alternativa para incrementar la inmunidad contra COVID-19", iniciativa del Laboratorio de Química y Biotecnología de Productos Lácteos, que busca evaluar si algunos componentes bioactivos generados durante la fermentación de la leche, entre ellos péptidos bioactivos, tienen la capacidad de bloquear el receptor ACE2 y disminuir la respuesta inflamatoria generada.

 

 

En algunas culturas y en ciertas épocas la obesidad en las personas representaba riqueza, abundancia, belleza y buena salud. Actualmente, es considerada uno de los problemas más grandes de salud pública, que tiene resultados fatales a largo plazo y disminución de la calidad de vida. Aunque las afectaciones que causa la obesidad se difunden en los programas de salud, la cifra de personas obesas se incrementa continuamente, asociado a los malos hábitos alimenticios.

En las dietas occidentales, la mayoría de las calorías ingeridas provienen de alimentos abundantes en grasas. Al mantener un consumo elevado de estos alimentos, las grasas son acumuladas y, con el paso del tiempo, hay un incremento de peso, además de otras características relacionadas con la obesidad como alteraciones en el procesamiento de grasas, cambios en la presión sanguínea, procesos de inflamación en tejido adiposo y cambios en la composición de la microbiota intestinal.

Durante el procesamiento de los alimentos, las bacterias que habitan el tracto digestivo (microbiota intestinal) desempeñan un papel fundamental en la absorción de nutrientes y ayudan a contrarrestar algunas enfermedades, entre ellas la obesidad. ¿Cómo pueden regular/interferir/prevenir esta enfermedad?

Estudios realizados en la Universidad de Agricultura y Tecnología en Japón demostraron que ciertos grupos bacterianos, principalmente aquellos que pertenecen al género Lactobacillus, producen una molécula relacionada con el ácido linoleico (HYA), el cual es un ácido graso esencial omega 6. En un experimento realizado en ratones con obesidad inducida por dieta, la suplementación alimenticia con este ácido graso, aunado a la producción por parte de la microbiota intestinal, demostró un efecto importante en el metabolismo: los ratones disminuyeron su apetito, bajaron de peso corporal y sus reservas de grasa, así como los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Otro de los hallazgos de este equipo de investigación revela que el HYA promueve efectos antiinflamatorios en el intestino.

Con base en estos resultados, se propone la suplementación con este tipo de ácidos grasos en personas con obesidad como una nueva alternativa personalizada para combatir esta enfermedad, en conjunto con otras estrategias, como el desarrollo de alimentos funcionales utilizando HYA como componente activo. Aunque se han determinado ciertas interacciones entre la microbiota intestinal y el huésped, el mecanismo por el cual las bacterias del tracto digestivo promueven el bienestar del organismo, así como la protección a ciertas enfermedades, aún no se comprende completamente, por lo que se requiere mayor investigación al respecto.

Cita del trabajo

Miyamoto, J., Igarashi, M., Watanabe, K., Karaki, S., Mukouyama, H., Kishino, S., … Kimura, I. (2019). Gut microbiota confers host resistance to obesity by metabolizing dietary polyunsaturated fatty acids. Nature Communications, 10:4007. Doi: 10.1038/s41467-019- 11978- 0.

Colaboración de Beatriz Ibarra Mendoza, estudiante del doctorado en ciencias en la Coordinación Regional Mazatlán del CIAD. Su tema de investigación analiza las alteraciones en la microbiota intestinal de pez cebra por exposición a glifosato y cómo éstas promueven efectos en el organismo.

 

 

Académicos(as) mexicanos y extranjeros que conforman la Red de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (Red AlFaNutra), unieron sus esfuerzos para realizar un congreso virtual; un evento inédito en su historia, pero que fue necesario para cumplir el propósito de difundir, un año más, el conocimiento científico que genera esta asociación científica.

El evento contó con un total de 16 conferencistas magistrales, provenientes de Argentina, Dinamarca, Estados Unidos, España, Reino Unido y México. Además, se presentaron 37 ponencias orales y 136 carteles de investigaciones realizados en diferentes instituciones y centros de investigación del continente.

Del 10 al 12 de junio del presente se realizaron las exposiciones sobre temas de caracterización y validación de componentes bioactivos en alimentos funcionales, conservación y procesamiento de alimentos y bebidas funcionales, aprovechamiento de subproductos, alimentos fermentados funcionales, lípidos, péptidos y carbohidratos funcionales, farmacocinética,nutrigenómica, proteómica y metabolómica, nanotecnología, sistemas de liberación, microbiota humana y pre y probióticos.

Las diferentes presentaciones se albergaron y proyectaron en el canal de Youtube “4º CIAFN”, que en su día de lanzamiento registró más de 1,800 suscriptores, una cifra destacable para un evento académico. Durante los días del evento el canal cerró con más de 1,900 suscriptores y tuvo más de 30,000 visualizaciones, resaltando la participación de México, Perú, Colombia, Argentina, España, Estados Unidos y Bolivia.

La ventaja de esta modalidad digital es que quienes no pudieron presenciar las exposiciones en tiempo real podrán acceder posteriormente a los videos a través de dicho canal e interactuar con los expositores y demás comunidad académica de la Red AlFaNutra. Asimismo, mediante el sitio electrónico www.ciad.mx/alfanutra continuarán disponibles los archivos de más de un centenar de carteles científicos para quien desee consultarlos y conocer el trabajo de estudiantes de diferentes partes de México y Latinoamérica.

En representación del comité organizador, los investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Aarón Fernando González Córdova y Gustavo Adolfo González Aguilar, junto con Janet Alejandra Gutiérrez Uribe, del Tecnológico de Monterrey, manifestaron sentirse satisfechos con la realización del Congreso y con la experiencia vivida en la modalidad digital en la que fue realizado.

Puntualizaron que esto no hubiera sido posible sin el apoyo de los doctores Lilia Santos Zea (Tecnológico de Monterrey), Adrián Hernández Mendoza (CIAD) y Abraham Wall Medrando (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez) y del Comité Técnico Académico de la Red, el cual está conformado por investigadores(as) del Tecnológico de Monterrey, las Universidades Autónomas de Querétaro y de Ciudad Juárez, el Tecnológico Nacional de México-Instituto Tecnológico de Tepic, el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) del Instituto Politécnico Nacional y el CIAD.

Añadieron que esta experiencia significó acepar el reto que el entorno les presentó y utilizar al máximo las grandes ventajas que las tecnologías de información y comunicación brindan para realizar un evento de gran calaje, desde la seguridad del hogar, en el contexto del confinamiento sanitario. Agradecieron el apoyo de profesores y profesoras del Tecnológico de Monterrey por el apoyo en la coordinación de sesiones orales y de carteles y a todos quienes integran la red AlFaNutra por creer en el proyecto y sumarse a las acciones que lo hicieron posible.

Por último, compartieron que, si las circunstancias sanitarias que actualmente imperan en el mundo por el COVID-19 lo permiten, el próximo año en Puebla, Puebla, se realizará la cuarta edición del Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos.

El mango es uno de los principales cultivos de nuestro país; su producción asciende a más de un millón ochocientas mil toneladas, posicionando a México como el quinto productor a nivel mundial. A partir de este mes inicia su temporada alta de cosecha, por lo que es posible encontrarlo en cualquier mercado, frutería o tienda de conveniencia.

Académicos(as) del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) han dedicado más de una década de investigación sobre la variedad Ataulfo, en la que han enfocado sus esfuerzos por comprender sus compuestos bioactivos y los beneficios que propicia a la alimentación.

 

Durante su estudio se ha descubierto que este fruto posee una gran cantidad de polifenoles, como la mangiferina (compuesto al que se le atribuye el efecto de inhibir el crecimiento de células cancerígenas), ácido gálico (que ejerce actividad antimicrobiana y antioxidante) y la quercetina (conocida por su acción antihistamínica y como coadyuvante para reducir las lipoproteínas de baja densidad).

 

También presenta un alto contenido de carotenoides como son el β-caroteno, al que se le adjudican efectos en la prevención de la diabetes, la artritis y las enfermedades mentales relacionadas con el envejecimiento.

 

Ya sea que se consuma en su variedad Ataulfo, Keitt o Haden, el mango es una fuente importante de vitamina C, fibra, potasio y vitaminas del complejo B, como la B3, resultando un factor importante para mantener un balance de nutrientes en nuestra dieta.

 

Los principales beneficios de su ingesta sobre la salud son la estimulación del sistema inmune, permitiendo al cuerpo combatir enfermedades ocasionadas por virus y bacterias. Además, tiene un efecto protector sobre algunos órganos, como el sistema cardiovascular y el cerebro.

 

Existen evidencias de su actividad antiinflamatoria y de que regula el metabolismo, debido a que sus compuestos estimulan la sensación de saciedad y ayudan a metabolizar los depósitos de grasa.

 

Recientemente, investigadores(as) del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del CIAD determinaron que el consumo de pulpa y cáscara de mango Ataulfo mejora el perfil antioxidante en el hígado de ratas diabéticas.

 

Lo anterior ayuda a comprender algunos de los principales cambios que ocurren en los órganos mayormente afectados por dicha enfermedad crónica, así como los efectos positivos generados por el consumo del fruto y los diferentes compuestos con capacidad antioxidante que lo componen.

 

Colaboración de Dafne Velázquez y Gustavo González-Aguilar.

Un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) analizó las expectativas laborales y el significado que estudiantes universitarios de Sonora atribuyen a distintos conceptos relacionados con el trabajo.

En Sonora los jóvenes presentan tasas altas de desempleo (5.8%), casi el doble que la cifra a nivel nacional (3.1%), según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de 2018. De los 15 millones de personas jóvenes ocupadas, 59.5% labora en el sector informal, lo que muestra la movilidad laboral en este grupo de edad. Los mercados de trabajo se caracterizan por su inestabilidad y el incumplimiento creciente de empleo disponible y con seguridad social.

El objetivo de este estudio fue analizar la satisfacción, implicación y compromiso que los jóvenes generan en torno al empleo. En el proyecto participaron 1,147 estudiantes de ocho universidades públicas y privadas de las regiones centro, sur, frontera y sierra de Sonora.

Los resultados mostraron que más hombres que mujeres trabajan (43.2% y 29.3%, respectivamente) y que más de la mitad de los estudiantes de frontera laboran, mientras que en la zona rural lo hace solo el 19.6%. Entre los hallazgos se indica que los jóvenes se emplean como comerciantes, agentes de ventas y que, en general, realizan actividades elementales y de apoyo, con salarios bajos.

Expectativas e incertidumbres

Un 38% de los estudiantes percibe su futuro laboral con incertidumbre. Las expectativas laborales y el sentido del trabajo reflejan que tienen un alto interés de que su opinión sea considerada, además de que muestran preferencias por la flexibilidad de horario y la conciliación entre la vida personal y profesional.

La estabilidad laboral no es necesariamente considerada por los jóvenes: están dispuestos a buscar nuevas oportunidades si el ambiente laboral no les satisface, por lo que no se visualizan permaneciendo por siempre en un mismo empleo.

Como es predecible, los jóvenes persiguen un crecimiento en corto plazo que no va de la mano con la realidad de las empresas o instituciones, situación de la que son conscientes, lo que les genera apatía y estrés.

La información cualitativa que emanó del estudio explica que los jóvenes buscan libertad de decisión; esto los diferencia de generaciones que los preceden y, sobre todo, en un mundo de precariedades, el salario les es muy importante.

Esta investigación corresponde a un estudio de tesis de Maestría en Desarrollo Regional de la alumna Sandra Anahí Sallard Barraza, la cual dirige la profesora de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD María José Cubillas Rodríguez.

Los hallazgos encontrados en este proyecto coinciden con datos arrojados por otros estudios realizados en México y que han contribuido a caracterizar a la llamada generación centennial.

Cubillas Rodríguez explicó que la importancia de generar este nuevo conocimiento radica en visibilizar el reto para los empleadores, que es el encontrar un balance entre las expectativas de los mejores egresados universitarios, que compartirán el entorno laboral con generaciones que presentan diferencias en su concepción del mundo y del trabajo.

Por su parte, Sallard Barraza añadió que le gustaría que esta tesis pudiera servir como base para comprender el significado y el sentido que los y las jóvenes le otorgan al empleo, a fin de mejorar las oportunidades del mercado laboral, entendiendo el cambio generacional que implica la era tecnológica actual.

 

Miguel Ángel Martínez Téllez, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), fue elegido por el Consejo Mexicano Vitivinícola y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para formar parte del grupo de expertos representantes de México en la Comisión de Inocuidad Alimentaria en la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

El encuentro originalmente estaba planeado realizarse en París, Francia, durante todo el mes de marzo; sin embargo, debido a la contingencia sanitaria por el COVID-19 cambió su modalidad de presencial a virtual, iniciando las reuniones el pasado 10 de junio y congregando a expertos de 47 países miembros de la OIV.

Durante la reunión que se desarrollará en distintas fechas de junio, Martínez Téllez, quien es coordinador de investigación y profesor investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD, participará en las mesas de “Seguridad alimentaria”, “Desarrollo sustentable y cambio climático” y “Uva de mesa, pasas y productos fermentados de la vid”.

El experto en inocuidad alimentaria fue seleccionado junto con la Dra. Rufina Hernández Martínez, experta en fitopatología en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, en representación del Consorcio del Vino (Convid), una alianza de centros públicos de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que tiene el objetivo de promover la actividad vitivinícola en el país.

Martínez Téllez comentó que de las distintas rondas de diálogo emanarán nuevos acuerdos sobre normatividad a nivel internacional respecto a temas como producción y comercialización de productos derivados de la uva.

Las noticias de la OIV se pueden seguir a través de la red social Twitter en la cuenta @OIV_int.

El pasado domingo 31 de mayo fue el Día Mundial Sin Tabaco. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), fumar es un factor de riesgo que puede complicar diferentes enfermedades. En México hay registro de que a diario mueren alrededor de 117 personas como consecuencia del tabaquismo y que la cifra anualizada es de 43 mil defunciones.

Según la más reciente Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas, Al­cohol y Tabaco (Encodat), la población fumadora se ha incrementado en años recientes, especialmente entre adolescentes y mujeres de entre 12 y 17 años.

El tabaquismo continúa siendo un grave problema de salud pública, ya que ocasiona diversas enfermedades que re­presentan un alto costo en salud pública para el gobierno y para todos los mexicanos.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) trabaja en colaboración con el Institute for Health Research and Policy de la Universidad de Illinois en Chicago (UIC), una institución que es socia de la Iniciativa Bloomberg (IB) para reducir el consumo de tabaco y realizar investigaciones en economía del tabaco y sobre los efectos de los impuestos a los cigarrillos en México. Estos proyectos son dirigidos por Luis Huesca Reynoso, profesor de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro. CIAD.

El trabajo de la UIC y la IB en América abarca tres países estratégicos para el control del tabaco, donde el CIAD, el Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS-Argentina), la Universidad Católica de Brasilia (UCB- Brasil) y el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP-México) coordinan este esfuerzo.

 

En el caso del CIAD y el CEDLAS, los proyectos están encaminados en calcular los impactos de los impuestos al tabaco sobre la pobreza, desigualdad y empleo en México y Argentina, respectivamente, mientras que la UCB y el CIEP realizan simulaciones y análisis de aumentos de impuestos a nivel de precios, consumo y recaudación en Brasil y México, respectivamente.

 

Se ha visto que en Estados Unidos las políticas de control pueden tener un impacto positivo para reducir el consumo de tabaco. Las tasas de tabaquismo están disminuyendo y el aire al interior de los lugares públicos se ha vuelto más limpio. Menos jóvenes están iniciándose, más fumadores adultos lo abandonan y las políticas integrales de control del tabaco están ganando terreno. Todo esto es bueno para la salud de este país y, paralelamente, surgen expectativas de menos muertes y enfermedades relacionadas con esta adicción, lo que se busca lograr también para América Latina en los años por venir.

 

Hallazgos preliminares

Los primeros hallazgos para México muestran que aumentar el impuesto al tabaco reduce su consumo y genera recursos a disposición del Estado. El resultado general es que un impuesto de 1.35 pesos por cigarrillo permitiría alcanzar el gravamen recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS); es decir llevar al impuesto hasta un 75% de carga en el precio final. Este aumento resultaría en una reducción del consumo de tabaco en México de alrededor del 34% (figura 1).

Figura 1: Reducción en el consumo de cigarrillos en México

 

Huesca Reynoso explicó que prevalece la creencia de que este tipo de impuestos puede perjudicar a la industria tabacalera y a la creación de empleos, así como a la economía de las personas fumadoras en estado de pobreza; sin embargo, dijo, la industria del tabaco apenas genera el 0.01% de los empleos en el país (no más de 3,200) y la condición de los fumadores en pobreza empeora cuando cuentan con una mayor asequibilidad de los cigarrillos a través del tiempo, ocasión en la que se presenta un doble problema:

 

Primero, dichas familias destinan una menor cantidad de dinero al gasto en educación y salud y, segundo, en el mediano plazo se agravan los problemas de financiamiento para cubrir los costos del sistema público de salud vinculados con enfermedades tabáquicas; costo que, eventualmente, tiende a ser financiado, en su mayor parte, por los fumadores con un mayor poder adquisitivo, según han demostrado los estudios realizados.

 

Las expectativas

Los apoyos internacionales que recibe el CIAD continúan en 2020 en “La industria del tabaco en México: un análisis de equilibrio general”. Este año el equipo liderado por Huesca Reynoso analiza el efecto de actualizar de manera constante los impuestos a los cigarrillos y al tabaco. Los resultados preliminares muestran que continúa siendo la mejor política costo-efectiva para disminuir su consumo y mejorar el sistema de salud, sin afectar la actividad económica en el país.

Vincular e implementar con éxito estos estudios es el gran reto. En el proceso se cuenta con el apoyo del equipo de la UIC encabezado por el Dr. Frank Chaloupka, experto mundial en el control de tabaco, así como con la coordinación con socios de la Iniciativa Bloomberg en México y la región, lo que hará posible continuar no solo con las siguientes fases de la investigación, sino mantener un lazo constante de apoyo a esta nueva área de investigación que significa para el CIAD un nuevo camino por recorrer.

Puede consultar un resumen de los estudios en el micrositio www.ciad.mx/tobacconomics .

 

 

La planta del té (Camellia sinensis) es popular a nivel global por su consumo en infusiones, pero ¿qué beneficios tiene realmente para la salud humana?

Académicos(as) del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) te cuentan más al respecto.

 

La producción mundial de esta planta se divide, principalmente, en tres grupos: verde (20%), que se obtiene de las hojas blanqueadas; negro (78%), se logra a través de la oxidación de las hojas exponiéndolas a una maceración y al oxígeno ambiental, y oolong (2%), una variedad semifermentada.

 

Las tres variedades tienen altas cantidades de polifenoles, específicamente de catequinas (que alcanzan hasta el 42% del peso del té seco), sustancias que se encuentran en distintos alimentos y que se caracterizan por su capacidad antioxidante; es decir, que pueden llegar a contrarrestan el envejecimiento celular, además de otros efectos benéficos para la salud.

Los beneficios de incluir el té dentro de nuestra dieta son muchos; por ejemplo, puede estimular el sistema antioxidante de nuestro cuerpo e inhibir o promover algunas hormonas y enzimas relacionadas con la saciedad, prolongando los tiempos entre comidas.

 

Además, se cree que las catequinas coadyuvan a la reducción de los depósitos de grasa en el cuerpo, pues ejercen un efecto en la termogénesis, el proceso a través del cual se queman las calorías ingeridas a través de los alimentos, teniendo un efecto antiobesogénico.

 

Existen estudios que indican que su consumo ejerce un efecto neuroprotector, y cada vez hay más investigaciones acerca de su relación para prevenir enfermedades como Alzheimer, Parkinson y demás trastornos asociados con el envejecimiento.

 

Asimismo, se le atribuye un posible efecto anticancerígeno contra algunos tipos de cánceres en las etapas tempranas de su desarrollo, como el de colón, estómago, páncreas, pulmón y mama.

 

Evidencias científicas sostienen que la ingesta de catequinas del té verde tiene un efecto anticaries, pues evita la proliferación de bacterias y sarro en las piezas dentales. Se aconseja tomar infusión de té diariamente en ayuno o entre alimentos. Es preferible tomarlo sin leche, ya que las proteínas presentes en esta pueden interactuar con los polifenoles y no permiten que se absorban y ejerzan sus propiedades. También es importante señalar que no se debe añadir azúcar, pues esta podría tener efectos contraproducentes en la salud y reducir los efectos positivos de la planta.

 

Con base en lo anteriormente expuesto, consumir té en sus distintas presentaciones puede ser una excelente vía para reemplazar bebidas azucaradas y promover grandes beneficios para la salud.

 

Colaboración de estudiantes de posgrado del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del CIAD, bajo la dirección del Dr. Gustavo González-Aguilar.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha sido aceptado en el Banco de Proyectos-SDSN (Soluciones para el Desarrollo Sostenible) México para implementar 125 huertos familiares que serán distribuidos en cinco comunidades del noroeste de México.

Uno de los principales problemas que enfrenta México es la pobreza; de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 53 millones de personas están en esta situación.

La falta de recursos económicos afecta principalmente la adquisición de alimentos adecuados. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2012), a nivel nacional la proporción de hogares con seguridad alimentaria fue de 30%; el resto (70%) se encuentra clasificado con algún grado de inseguridad alimentaria.

El acceso inestable a los alimentos resulta en problemas de emaciación (pérdida involuntaria de peso corporal), retraso de crecimiento infantil y carencias de micronutrientes. Por otro lado, el sobrepeso y obesidad es el resultado del consumo de alimentos de bajo costo, pero que en su mayoría son hipercalóricos, resultando en personas con desnutrición y obesidad al mismo tiempo.

Una solución de fondo a los problemas de inseguridad alimentaria que impactaría directamente en la disponibilidad de alimentos es la implementación de huertos familiares. Las técnicas agroecológicas permiten una producción alta de hortalizas en un espacio pequeño de tierra, además se hace uso de los residuos orgánicos generados en la preparación de alimentos, así como de los desechos de los animales de granja, para la elaboración de fertilizantes orgánicos. Los productos cosechados son de alta calidad y se pueden consumir por las familias directamente y, en caso de haber remanentes, se pueden cambiar por otros productos de primera necesidad en la misma comunidad.

Alcances del proyecto

Las comunidades que serán beneficiadas se encuentran en la zona de influencia o dentro de las áreas naturales protegidas de la región noroeste de México, así como en comunidades rurales marginadas del desierto sonorense, las cuales se definirán en los próximos meses.

A través de esta iniciativa se empoderará a las mujeres para producir su propio alimento libre de tóxicos y con alto valor nutricional, se proporcionará un mejor desarrollo a los niños menores de cinco años y se promoverá un mejor estado de salud física y emocional en todos los miembros de la familia a través del cuidado del huerto. Asimismo, se coadyuvará a disminuir la dependencia al salario de un miembro de la familia y se fomentará la conservación del agua y de los recursos naturales terrestres y marinos.

El equipo de trabajo está coordinado por Jaqueline García Hernández y en él participan Germán Leyva García, Daniela Aguilera Márquez, Isabel Ortega Vélez, María del Carmen Hernández Moreno y Alfonso Gardea Béjar (todos adscritos al CIAD), además de Joaquín Murrieta, ecólogo de la organización Watershed Management Group (Arizona, EE.UU); Alicia Gutiérrez Valenzuela, de la organización Emanuel Arturo IAP; Ramón Morales Valenzuela, presidente de la empresa Agrexa, y Alfonso Madero Bautista, quien realizó su maestría en el CIAD con la evaluación nutricional de las familias con huertos.

El proyecto se realiza en alianza con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Dirección Regional Noroeste y Alto Golfo de California.

 

 

 

 

 

La Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) otorgó al Laboratorio de Fitopatología del Centro de Innovación y Desarrollo Agroalimentario (Cidam), consorcio científico del cual es asociado propietario el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), una acreditación para distintos servicios analíticos altamente especializados.

El Cidam, ubicado en Morelia, Michoacán, está conformado por el CIAD, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, El Colegio de Michoacán y el Gobierno del Estado de Michoacán y fue creado a través de un Fondo Mixto otorgado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en 2013.

Una de las actividades sustantivas del consorcio es la prestación de servicios analíticos a los pequeños productores de frutas de la región, por lo que este reconocimiento que ha recibido el Laboratorio de Fitopatología tendrá un beneficio directo para este sector social, que podrá acceder más fácilmente a los diferentes análisis especializados que requiere para su labor.

La acreditación recibida lo distingue como “Laboratorio de ensayo bajo la norma NMX-EC-17025-IMNC-2018 (ISO/IEC 17025:2017) para la rama de sanidad agropecuaria. Algunos de los servicios analíticos que podrá ofrecer son la detección de bacterias fitopatógenas en plantas (semillas, raíz, tallo, hojas, frutos) por PCR, con fecha de acreditación 2020/05/28.

Quienes unieron esfuerzos para conseguir la acreditación, apoyadas por el equipo del Cidam, fueron Fabiola Esquivel Chávez, Kinberli Marcela Valles Méndez, Yunuén Guadalupé Leal Carbajal y Citlali Colín Chávez.

Miguel Ángel Martínez Téllez, coordinador de investigación del CIAD y comisionado del Centro en el Cidam, puntualizó que, con la acreditación de este laboratorio se cumple con el objetivo planteados en el del Modelo Cidam, siendo ya una realidad el apoyo a los productores y exportadores de frutas en Michoacán y estados circundantes.

 

 

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